Son las 17:30h de un día cualquiera de clase, en torno al año 1993. Como cada día a esa hora la clase acaba de terminar y una tromba de mocosos salimos con los babis a modo de capas de Superman (sí, abrochando solo el primer botón al cuello y el resto "patrás") como una exhalación por la puerta de la clase. Los bollicaos salen de las mochilas y las carteras vuelan al grito de ¡partido! Todos nos dirijimos a La Calle (este concepto merece mayúsculas) para patear latas, jugar al tulallevas, o simplemente para improvisar y matar el tiempo, pero en La Calle.
Farolas y señales de tráfico se convierten en los postes de una portería, el acerado en un campo de futbol de proporciones bíblicas (se vale todo menos la calzada y el interior de las tiendas). Cuando no hay balón, se juega a liebre, cuando nos aburrimos de jugar a liebre, a comprar gominolas al kiosko. Cuando nos hemos atiborrado, simplemente a gamberrear por el barrio. Si tienes entre 20 y 30 sabes de lo que hablo. Tardes en la innopia, con amigos inseparables, con grupos "rivales" en el mismo barrio, horas muertas, horas de emociones, eventos fuera de lo habitual que luego se recuerdan con más o menos agrado (cuando un coche nos pinchó el balon o cuando unos "gitanillos" le robaron el reloj a al hermano de Nacho). Eran cosas que pasaban y marcaban tu infancia.
Tiempos en los que la TV todavía merecia la pena. Solo había 5 canales y el de las rayas horizontales, pero era tele de calidad. Por las mañanas Ranma 1/2, Chicho Terremoto (¡3 puntos colega!) y Oliver y Benji. Por las tardes Lassie, Los vigilantes de la playa y BOLA DE DRAGON (una mayúscula no era suficiente para esta mítica serie). Que levante la mano quien nunca jugó a lanzar ondas vitales contra sus amigos en esas horas muertas en La Calle. Fueron tiempos felices. Nunca está de más recordar lo que fue. Ahora toca ser mayor :|





1 comentarios:
Jo! Qué nostalgia!!! Yo también tiraba ondas vitales XD y, a veces, hasta me convertía en superguerrero XDD jajaja.
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